Acerca de mí

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José María Doria es Presidente Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal –EDT–, entidad con más de 100 profesionales del mundo de la Psicología y la Educación que conjuga el conocimiento científico con la cultura del silencio y la meditación.

Esta entidad imparte formaciones Online y presenciales en el ámbito del desarrollo humano, y ha acreditado a miles de alumnos en todo el mundo.

Además, Doria asesora a equipos directivos y colabora en universidades españolas y latinoamericanas como profesor del Máster en Mindfulness. En la actualidad, su principal actividad se enfoca en la divulgación del Paradigma Transpersonal en foros internacionales, al tiempo que apoya las actividades sociales de la Fundación para el Desarrollo Transpersonal, de la que también es presidente fundador.

Te doy la bienvenida a la presentación de mi persona.

Mirando hacia atrás, observo que desde los 28 años he sentido un gran impulso de búsqueda existencial y una definida vocación hacia el compartir con otros los frutos de la misma.

A lo largo del camino, he tenido varios trabajos y emprendido incontables viajes a Oriente y Occidente con el propósito de auto descubrirme e integrar lo comprendido. En realidad, siento una gran satisfacción por haber vivido aquellos momentos en los que tuve que arriesgar todo lo que era y tenía por seguir la intuitiva promesa de mayor amplitud y profundidad. En este compartir y difundir lo que iba comprendiendo, reconozco haber cometido múltiples errores; puede decirse que he aprendido y madurado, cayéndome y levantándome, sin dejar todavía hoy de convertir el error en experiencia. Por otra parte, me siento satisfecho de haber ofrecido a otros el entusiasmo y la capacidad de emprendimiento que la vida sigue depositando en mi persona.

Contemplo el vivir como un proceso de crecimiento permanente y, en la actualidad, conforme recorro la presente década de los 70 a los 80 años, si bien sigo cometiendo errores, me permito reconocer que el sufrimiento como tal, ha quedado atrás; mi ser gestiona razonablemente bien los obstáculos dolorosos que la inteligencia de vida pone en mi camino con exquisita sincronicidad. En ese sentido honro a mis padres y antepasados, cuyos ejemplos de sabiduría dejaron en mi alma incontables semillas.

Tengo tres hijos y algunos buenos amigos. Disfruto de la complicidad en pareja y siento entusiasmo al cuidar el despliegue de la “Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal” que, como responsabilidad social corporativa de la Escuela Transpersonal, realiza su propósito de servir al desarrollo integral del ser humano.

Reconozco asimismo que al acompañar este motivador proyecto, se despierta en mi ser gratitud y reconocimiento ante el gran equipo de compañeros profesionales que aportan su gran corazón y entrega; compañeros que con espíritu de cooperación y servicio, cultivan un día a día, pleno de sentido y presencia. En realidad mi vida, sin cada uno de los que trabajan en esta aventura, no se impregnaría de la calidad humana que disfruta, ni sería posible el aprendizaje que incorporo con cada uno de sus rostros.

La verdad es que aspiro a una vida cada día más sencilla, un día a día desde la presencia en el que cultivar la compasión y la atenta escucha.

Mirando adelante, espero que mi muerte ofrezca una sonrisa a los cercanos y que, mientras esta llega, “ESO que Es” otorgue a mi persona fuerza y discernimiento para seguir profundizando en la dimensión transpersonal, al tiempo que puedo inspirar el corazón de quienes se cruzan en mi camino.

¿Quién iba a decirme, cuando empecé a buscarme casi a ciegas, que la vida iba a ofrecerme tantas oportunidades de crecer y servir?

Gracias por haber llegado hasta aquí,

José María Doria