qué hacer con el sentimiento de final que a veces amenaza
Observando

El fin del mundo

Por el 12 julio, 2010

¿Todavía cree alguien en que en el 2012 o 2022 o 2044 se acabará el mundo?
¿Acaso imaginamos grandes olas, terremotos o explosiones atómicas?

Según los analistas de Google, una de las frases más repetidas entre los buscadores de los cinco continentes, es “fin del mundo”. Tres palabras que actuando como tenebroso mantra, inquietan a solitarios navegantes de la noche, anunciando un vago sentimiento de pérdida, un sentimiento que, de alguna forma, anuncia el final del algo que nos deja.

¿El final de qué?

Unos dicen que del mundo, otros que de los tiempos, otros… que de la vida sobre la Tierra. Lo que sí parece repetirse es el sentimiento vago de que algo se acaba… Si a esto unimos películas y cómics que muestran grandes sequías, ciudades en ruinas, y supervivientes sumidos en la violencia… poco a poco, ese indefinible sentimiento de final, hace aflorar lo que unos llaman Jinetes del Apocalipsis, u otros Lemuria o Atlántida, continentes sumergidos que albergaron culturas de alta tecnología sin el justo grado de consciencia. No faltan también los que predican amenazantes el castigo de la madre naturaleza al ser humano que desoye las señales de la Tierra… Toda una película que se ve reforzada por la ley de los ciclos y las grandes profecías de la Historia.

¿Qué hay más dentro?

Conforme se afina la intuición y se observa, no tardamos en captar que el fin del mundo es tan solo una lectura incompleta, una lectura que dice adiós a la vieja identidad que se aleja. Un adiós a las formas que dieron gloria, y que sin embargo contemplamos abrumados como hoy ya no funcionan. En realidad, en el reino de lo visible es el cambio lo que nunca cambia, y paradójicamente, la misma fuerza que a la evolución impulsa, es a su vez la fuente de sabotajes y de mil y una resistencias. El fin del mundo puede no ser otra cosa que la intuición de un sentimiento de muerte y posterior renacimiento que amenaza a la mente caducada, el ocaso del viejo programa y el amanecer de una vibrante sutileza. Un sentimiento de final por el que se despide una identidad que antes de ser atravesada, se resiste y se aferra. En realidad el final del tiempo acontece cuando se deja atrás la mente que, a su vez, al propio tiempo crea, un momento clave en el que despierta el eterno ahora. El final del mundo señala que el personaje se rinde al corazón y se deja inspirar permanentemente por el alma.

Entonces, ¿qué hacer con el sentimiento de final que a veces amenaza?

Conviene saber que ese Apocalipsis cuyo término deriva del griego kalipto, no significa destrucción, sino “cubrir”, por lo que a su vez apokalipto señala la acción de “levantar el velo y descubrir”. Puede afirmarse que Apocalipsis no es otra cosa que revelación, un hecho por el que darse cuenta de que nuestras proyecciones mentales convierten en un sueño a la vida ordinaria. El Apocalipsis es un proceso que un día nos encuentra disfrazado de pérdida inesperada, una pérdida a veces oculta tras la traición, tras la muerte de un ser querido, tras una grave enfermedad del cuerpo o del alma… una pérdida en cuyo duelo ocurre el milagro de la consciencia, un milagro que disuelve condicionamientos y hace nacer el amor de la esencia. El Apocalipsis es un proceso de parto de la joven consciencia, proceso por el que se trasciende la vieja hegemonía de la mente periférica. El “final del tiempo” es el final del juego de una mente que no para de recorrer el pasado y anticiparse a las cosas venideras, en realidad es un despertar a la presencia que a menudo llega a nuestras vidas entre brisas de muerte y esperanza soterrada. Todo ser humano que se resiste al cambio, tarde o temprano está “condenado” a crecer aunque no quiera, un proceso similar al de aquel río que cuando se estanca, grandes lluvias lo desbordan, renovando su fluir por avenidas insospechadas. Conviene elegir pensar que ese delicado proceso de ampliación que a todos en algún momento llega, no sucede a la Humanidad de forma simultánea, sino que nos visita uno a uno, en íntima y silenciosa crisálida. Sin embargo a nivel global, imaginemos un mundo que cada día se renueva, imaginemos un espacio planetario en el que los problemas del progreso, es el propio progreso el que los soluciona. Elijamos vivir un mundo en el que la revolución de la conciencia se realiza individual y silenciosa, una revolución sin líderes ni masas que la sustentan. Sin duda un suceso por el que el virus de lucidez que circula preciso, un día no lejano, nos encuentra.

¿Ha llegado ya su Apocalipsis personal?
¿Acaso su corazón todavía vive protegido tras una coraza?
¿O por el contrario, se rindió, y ya fluye el río de la vida, de dentro afuera?

ETIQUETAS
RELATED POSTS
0 Comentarios
  1. cristinam

    12 julio, 2010

    Creo que si se juega tanto con la idea del fín del mundo, es, no por temor, sino porque hay más personas que como yo, secretamente lo anhelamos, y no , no soy una suicida, amo la vida, me quedaré hasta el final, pero reconozcámoslo, esta realidad que vivimos es triste y carente de sentido, por mas que tú, Jose María, creas haberle encontrado uno, pero los que de verdad aman la VIDA están continuamente fustrados por no poder poseerla, sentir el rio de la vida está muy bién, pero sin el mar, solo seguimos “corrientes”, y ¿quién puede evitar desesperarse?

  2. ruth

    12 julio, 2010

    Hola a tod@s, mi humilde opinión es que este cambio era necesario pero da miedo estar fuera de juego, nosotros somos simples marionetas y los del olimpo, nuestros líderes a veces están cegados por su ego y ambición, creo que para hacer frente al “mal´´hay que empezar por uno mismo y dejarse ayudar no ir de líder mundial, todos somos uno y el mundo lo hacemos entre todos si se les olvida esto estamos perdidos.Solo nos queda tener FE y confianza de que está situación va a tener un buen desenlace y como dices Jose María nos sirva para un renacimiento y evolución de la conciencia, por lo menos nos devolverá más riqueza de espíritu tan ausente en estos tiempos y si el apocalípsis a de llegar a cambio de eso bienvenido sea.Un abrazo a tod@s.

  3. Miren

    13 julio, 2010

    “Si no quieres taza… toma taza y media”. Un abrazo. Gracias.

  4. Nuria

    15 julio, 2010

    Si que va llegando esa Apocalipsis interior, con olas inmensas de emociones, que a su paso se van llevando las formas viejas y obsoletas de vida, que generan sufrimiento… Vientos huracanados y fuegos intensos, que a su paso van purificando interiormente… Ese “fin del mundo” se va viendo en algunos seres humanos, produciendo cambios internos silenciosos, “crisis” inesperadas y tan necesarias, para poder ir construyendo una sociedad mas justa, mas equilibrada, donde la creatividad este presente, la sanura, la amabilidad, la unidad y el Amor… Gracias por este rinconcito, un abrazo a tod@s

  5. nerea

    15 julio, 2010

    Sentir que algo se está transformando dentro de una, pero que, aparentemente, nada sucede, todo sigue igual, es una maravillosa sensación.
    Es un tiempo de espera en el que todo es tremendamente sutil, y esa sutileza es la belleza misma de todo lo que existe.
    Es un tiempo de preparación para la muerte, para el Apocalipsis. y no me extraña que algunos interpreten esta intuición como el fin del mundo, ya que es como la inmensa calma que precede a la tormenta, y estamos tan pendientes, tan acostumbrados a que todo suceda en el plano material, que buscamos señales físicas de algo que sucede, eclosiona, se transforma dentro.
    ¿Cambios en el mundo físico? Por supuesto, porque lo que una va trabajando dentro recibe como respuesta del universo su merecido premio.

  6. Ana Arriola

    15 julio, 2010

    Vengo del SAT de Claudio Naranjo y testifico que el Apocalípsis es ya una realidad individual y colectiva.
    Testificar tu propia neurosis y la de los demás es como un purgatorio donde adaptabilidad y consciencia luchan por integrar el equilibrio y la ecuanimidad serena, si es posible, a través de la meditación y la observación sin descanso.
    Espejos y espejos que te enseñan una y otra vez lo tuyo y lo de los demás. El ego que sale al ruedo como toro valiente y después herido, purgando la sangre de un irremediable final.
    Una experiencia fuerte que debo digerir.
    El ENEAGRAMA te ayuda a conocer la estructura que has creado. Tu propia conciencia te enseña el cuarto camino……..cómo seguir a la luz para atravesar la oscuridad. Si eso no es apocalíptico….venga Dios y lo vea!!
    Gracias José María. Totalmente de acuerdo con el comentario.

  7. Miguel

    16 julio, 2010

    Como casi todo, también el apocalipsis es una experiencia personal que llega inevitablemente a nuestra vida. Al principio sufres, pero si utilizas las herramientas adecuadas (meditación, darse cuenta), se produce un salto, y de nuevo a empezar, pero un poco más despierto. Gracias José María por tu clara visión del panorama.

  8. lo_laila

    17 julio, 2010

    Ya, en la historia de los tiempo existía la destrucción, la muerte, la otra cara de la moneda, el caos, como la posibilidad de enfrentar-se para atraer la sabiduría.
    Esta es Kälï.
    Nada puede separase y aquello que lo separa , en algún momento es desvelado y “segado”.
    Estamos dando los pasos hacia la noosfera, y como un gran viaje hay que soltar lastre, quemar naves y, si nosotros no sabemos, esa inteligencia Superior , Sí , y además, sabe muy bien cómo hacerlo.
    No hay vuelta atrás…pero si existe una mirada desde lo alto, hasta lo profundo, y una morada para descansar cual peregrino en la mitad de esa mirada, de ese viaje, saboreando los nuevos frutos que vamos encontrando y agradeciendo el lastre que nos ha ayudado a perder.

  9. Taichiman

    19 julio, 2010

    Considero que mi Apocalipsis personal ya ha llegado y me siento fluir libre suave y agradablemente con el rio de la vida. Siento que estamos en un momento maravilloso en la Vida Planetaria. Es el momento de mostrar nuestra grandeza, esa que todos llevamos dentro y que está KALIPTO (si se me permite el “palabro”), es decir, oculta, sin revelar. Es claro que si solo miramos fuera encontraremos motivos para la desesperacion, pero hay que recordar que “lo esencial es invisible a los ojos” y esta dentro donde se encuentra nuestra verdadera identidad. Gracias por tus reflexiones Jose Maria. Taichiman

  10. carmen sánchez

    28 octubre, 2010

    Creo que todo el mundo se preocupa por lo que esta a punto de acontecer, y en lo que no se preocupa es en encontrar el camio a la salvación, hoy amigo jesucristo te llama , acéptalo.

    EL VIENE PRONTO POR UNA IGLESIA QUE ESTE PREPARADA ESPERANDO EN EL. 1.TIMOTEO 2.5. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, jesucristo hombre.

JOSÉ MARÍA DORIA
ESCRITOR Y PSICOTERAPEUTA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

Suscríbete
¡Recibe los últimos artículos en tu email y las novedades de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal!
Calendario de Eventos
« agosto 2018 » loading...
L M X J V S D
30
31
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
1
2
Archivos
Próximos Eventos

No hay próximos eventos en este momento.

VISITA MI FACEBOOK
PÁGINAS AMIGAS