Convertir vocación en profesión
Claves de Mindfulness y Meditación Transpersonal

Convertir tu vocación en profesión

Por el 28 abril, 2014

¿Qué extraño maleficio asoma los lunes por la mañana en la mente de muchos ciudadanos que despiertan apesadumbrados para ir a trabajar? ¿Por qué muchas personas sueñan con la lotería para abandonar su actual ocupación?

¿Todavía arrastramos aquello de: “trabajarás con el sudor de tu frente”?

Bien sabemos que uno de los ingredientes más satisfactorios de nuestra vida consiste en sentirnos útiles a los demás. Y en realidad el hecho de servir a nuestros congéneres mediante cualquier trabajo que mejore sus vidas, sin duda retribuye con tantas “vitaminas de satisfacción” que dejan pequeña la cuantía del salario.

¿Estamos de acuerdo en que aquel trabajo que tan sólo nos aporte dinero, será un trabajo pobre?

¿Cómo descubrir la propia vocación?, ¿cómo descubrir nuestro instrumento para ofrecer la música más genuina a la orquesta?

La etimología de la palabra vocación hace referencia la voz. Y, sin duda, esta voz parece tener que ver con un sentir cardiaco que habla no sólo de misión de vida, sino también del propósito del alma y de los dones concretos que el universo nos ha legado para poner al servicio de aquella comunidad que a cada cual nos toque.

Algún conocido emprendedor llegó a decir que “salía muy barato” el hecho de indemnizar la salida de la empresa a quienes no estuviesen motivados con su propósito. Esto hace pensar que aquella persona que el lunes por la mañana siente pesadumbre en su despertar por esforzarse en eso de “ganarse la vida”, acaba enfermando.

¿Podemos decir que nuestra sociedad está enferma porque un alto porcentaje de personas piensan que su trabajo es una carga de vida?, ¿acaso no aman el proyecto profesional porque además de no sentirse verdaderamente útiles, carecen de vínculos con sus compañeros y jefes de cooperación creativa y empática?

El mundo necesita una medicina laboral para curar al antiguo paradigma de “cazadores supervivientes”. Un estado mental que se alimenta de competición a ultranza y que se desenvuelve en el miedo a la incertidumbre y a la escasez.

¿Cuál es la medicina para este mal que aqueja a tantos adormecidos empleados?

En primer lugar no resignarse, atreverse a mirar y sentir para descubrir la manera de convertir nuestra labor diaria en una actividad creativa y fértil. Y para ello conviene arriesgarse a mirar el miedo y la rutina que nos comen. Convendrá arriesgarse a escuchar al corazón y oír la provocativa voz de la coherencia, una voz que sabe para lo que casualmente nacimos, algo así como: “dejarnos encontrar por nuestra canción”.

Nuestra Escuela teniendo en cuenta la necesidad de convertir la pesadumbre laboral en entusiasmo profesional, propone a sus alumnos:

Convierte tu vocación en profesión”.

En realidad, las cuatro líneas de formación de la Escuela no sólo aportan enseñanzas específicas para desarrollar la labor, sino que a su vez conllevan un alto nivel de autodescubrimiento y comprensión profunda. Se trata de aspectos que no se enseñan precisamente en las escuelas ni en las universidades, y que suponen una reeducación para  el profundo bienestar personal.

  • Terapeuta Transpersonal
  • Consultor en Mindfulness
  • Educador Transpersonal
  • Instructor de Meditación

En realidad, el alumno que invierte en crecer y reinventarse, es consciente de que podrá compartir lo descubierto con otros, y esto llevado al campo de convertir su vocación en profesión, significa que tras un proceso de autoconsciencia y redescubrimiento, se sentirá en condiciones de empatizar con los procesos de sus futuros clientes.

Cada vez es mayor el número de personas que se matriculan en nuestra Escuela con dudas respecto a su valía en el futuro reto del acompañamiento profesional a otras. En realidad, lo que en principio las mueve es el autodescubrimiento y consciencia de ellas mismas. Y sucede que más tarde, el entusiasmo corre por sus venas, y ya no sólo empiezan a sentirse capaces, sino que anhelan ejercer para consolidar lo que de alguna forma es tesoro para sus vidas: una visión integral, una nueva forma de entender y vivir la realidad, una mirada al horizonte despejada y creativa, y un aprecio por el trabajo con todo lo que esto conlleva.

Ya decía Eric Fromm que la seguridad es enemiga de la libertad, y que aquellas concesiones que hagamos por seguridad y temores soterrados a la escasez, irán cortando los hilos con nuestra voz profunda y, poco a poco, nacerán al rebaño adormecido que no soporta a los perros ni a los pastores.

Apostemos por sentirnos merecedores de servir a la vida con los dones que realmente tenemos, dones únicos e irrepetibles que brotan de nuestra singular mismidad.

No nos conformemos; en realidad 8 horas diarias, y en muchos casos 10 o más, son demasiadas para no estar como “peces en el agua o aves en el cielo”.

Y de la misma forma que no aparece nuestra persona amada hasta que se construye en nosotros ese algo misterioso que la atrae, de igual forma no aparece el trabajo adecuado hasta que no hemos elaborado internamente la mirada profunda que hace sonar al instrumento primordial que traemos de fábrica.

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0 Comentarios
  1. leonor

    29 abril, 2014

    Cuando miro la imagen… veo dos sillas apoyadas en la Tierra y alzándose hacia el Cielo, imagino a dos seres sentados y viéndose.

    Cuando cierro los ojos… veo un grupo de jóvenes, en circulo, sentados en la hierba y compartiendo sus proyectos, dolores, logros… con plena presencia, respeto y ternura.

  2. leonor

    5 mayo, 2014

    El mejor regalo que podía recibir: «Ver». Gracias Universo.

    Ya no tendré que soñar, imaginar….solo, ver cuando miro, escuchar cuando oigo y ser cuando hago.

    Me entusiasma poder compartirlo en tu blog José María; tu compañía ha sido muy valiosa. Gracias

JOSÉ MARÍA DORIA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

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