Observando

Crónica de mi muerte

Por el 29 noviembre, 2010

¿Todavía sientes que mejor alargar la vida de tu cuerpo, llenándolo de operaciones y tubos?
¿Sigues con creencias acerca de que la “autoliberación” es un acto antinatural o castigable?
¿Te atreves a ejercer tu capacidad de elegir con consciencia la forma en la que deseas morir?

Llevo 99 años viviendo intensamente, y 70 de ellos incluso conscientemente. Y puedo afirmar, que mi vida ha tenido sentido. Reconozco que me he “mojado”, tirándome a todos aquellos abismos en los que parecía haber promesas de descubrimiento. He recorrido el mundo convirtiéndome en el modelo humano de cada uno de los cinco continentes. He visitado sus templos, sus mercados y sus burdeles. He amado con una intensidad sin límite, arriesgando y soltando seguridades protectoras. Y reconozco también, que he sido amado todavía más de lo que lo que mi corazón pudo aguantar sin perder el equilibrio y la cordura.

Dejo dos familias. Por una parte la familia mamífera “de sangre”, conformada por tres seres adorables y bien enfocados en una vida con consciencia de las luces y de las sombras. 3 hijos a quienes en varias ocasiones hice una sagrada promesa. Prometí que no me iría de esta vida hasta el día en que pudiesen sonreír ante mi muerte. Hoy siento que ya es llegado ese día.

Y por otra, dejo una familia de almas afines. Se trata de un equipo de cómplices, cómplices del proyecto profesional que ha dado sentido y motivación al último tercio de mi vida. Ellos también respetan mi decisión de soltar esta vida. La respetan porque tal vez varios de ellos me han estado acompañando desde hace más de 30 años en el diario descubrir, en el constante construir lo que hemos ido sintiendo de reunión en reunión, de mensaje a mensaje, y en muchos ajustes diarios para mantener la dirección del querido barco al que llamamos Escuela.

Me despido también de Ella, un alma grande y bella que me ha acompañado largo camino con amor y ternura. Y también me despido de otros seres nobles que sostienen el Proyecto. Y asimismo lo hago de amigos entrañables, así como de todas las novias y amantes que he tenido a lo largo de una vida de aventura, pasión y viajes al infinito.

¿Qué me dispongo a hacer tras esta despedida? Me dispongo a morir ejerciendo la capacidad de vivenciar mi propia autoliberación, un acto que realizo desde mi total consciencia, una consciencia que he tratado de expandir desde que descubrí su dimensión, y que hoy, precisamente es ella la que me regala el don de la libertad, la libertad de elegir, elegir hasta el propio momento de mi muerte.

En realidad no ha sido tan sencillo soltar las viejas programaciones acerca de la autoliberación. Primero aquellas creencias que circulaban sobre el “mundo astral” y la consiguiente desorientación errática que tales viajeros padecían. Y por otro lado, la influencia cristiana de dejar en “manos de Dios”, pase lo que pase, el momento y la forma de la muerte. ¿Qué no será Dios incluidos mis pensamientos y voluntad de irme? Si a esto unimos el actual culto al cuerpo, cuerpo al que llenan de tubos en los hospitales mercantilizados, y al que perpetúan con el beneplácito de los familiares que lo visitan contrariados en la cama del hospital…

Sí.  En realidad tengo derecho a vivenciar una muerte consciente, una muerte sin miedo y sin dolor. Mi camino ya se ha hecho, estoy satisfecho con el tramo hasta ahora vivido, y vuelvo a Casa, vuelvo a la Luz, al océano de consciencia en el que se disolverá mi yoidad. Soy consciente de que no solo voy a dejar de vivir, sino que también voy a dejar de existir. En realidad dentro de un rato ya no existiré, simplemente me disolveré en la vacuidad radiante que tan solo ES.

En unos pocos minutos, hoy día de mi cumpleaños, y habiendo dejado todas mis cosas materiales y emocionales lo mejor que he sabido hacer, se cerrarán mis ojos, al tiempo que sentiré expandirse la Luz que soy, la que siempre fui y la que siempre seré. Y simplemente respirando con total soledad y consciencia, me iré desvaneciendo en los pliegues del infinito, un infinito que soy en esencia, pleno de amor y paz profunda.

La vida que he vivido ha sido una gran aventura de la consciencia. Desde temprana edad creí que había algo muy grande a realizar y descubrir en mi interior, y he puesto todo mi enfoque en pos de tal tesoro. Doy las gracias al Universo por la interesante partida que me ha tocado jugar. Las 7 vidas que reconozco haber vivido en este mismo cuerpo, han sido un privilegio.

Me voy querida Vida. Atravesaré reinos de Luz y blancura infinita, reinos de verdad, bondad y belleza ilimitada, y poco a poco, el gran río se disolverá en el mar. Nada de “mí” quedará, nada de lo que siento como individualidad separada o pura sensación de yoidad, por luminosa y sutil que ésta sea, quedará sin disolver.

El Todo se expandirá desde todos los quantas de mi consciencia, y solo se expresará la inefable omnipresencia que mi mente, lista para el viaje, capta como reflejo de lo que ni siquiera puede ser intuido por este limitado vehículo que expresa el Ser.

Solo me queda morir pronunciando una última palabra, una palabra que expresa todo mi sentir, y cuyos ecos acompañarán mi consciencia en los últimos pliegues del este sagrado viaje.

“Gracias”

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0 Comentarios
  1. Leonor

    29 noviembre, 2010

    Felicidades. Gracias

  2. ruth

    29 noviembre, 2010

    Los maestros nunca se van los maestros son por siempre.Espero que este relato sea una metáfora de transformación a lo etéreo por así llamarlo,muchas almas necesitamos ser guiadas para no tener una pequña responsabilidad con la vida, espero que lo pases genial en tu cumpleaños.Felicidades

  3. José María

    5 diciembre, 2010

    Gracias, Doria.

    Ha sido un placer y al mismo tiempo, privilegio compartir contigo tiempos variados y espacios profundos.
    Tal vez, en el inmenso océano de consciencia, volvamos a reconocernos de nuevo, tal vez…
    Te deseo un venturoso viaje al cumplir tus 99 años…y mientras llega esa fecha, a seguir recorriendo, armado con la sonrisa de la consciencia, el sendero del propósito hacia el destino infinito.
    Caminamos.

  4. Leonor

    5 diciembre, 2010

    Ha sido y seguirá siendo un placer caminar junto a ti.
    Con respecto a las preguntas:
    Para mi, el cuerpo es un vehiculo para poder transitar por el mundo, cuando ya no es necesario ¿por qué apegarse a el?. Quizás he visto, en demasiadas ocasiones, el mantenimiento al que haces referencia y en muchos de los casos no primaba el bien del paciente.
    ¿Autoliberación o huida?. Pienso que hay que llegar a un nivel de consciencia/sabiduria para saber lo que eliges. En una ocasión un amigo hablaba de autoliberación y lo que realmente quería era huir de la situación que debia enfrentar; continua aprendiendo.
    Nunca me habia planteado que pudiera elegir la forma de morir, pero si puedo elegir la forma de vivir, ¿porque no la de morir?
    Hace poco escribí una breve cronica de mi muerte y descubrí que tengo algo pendiente.

  5. ASYA

    7 diciembre, 2010

    Ha sido un placer compartir contigo estos 99 años.

    Un bello camino de aprendizaje, amor y expansión de consciencia. Largos años en los que hemos trascendido diferentes puertas hasta llegar al Amor esencial.

    Buen viaje…

    Nos encontraremos en la luz que somos al otro lado de ese océano infinito.

  6. Elena Carlota

    9 diciembre, 2010

    Felicidades! Con este mensaje te envío mi agradecimiento y mi Amor por esa hermosa presencia, sabia y eterna, que me alienta a recordar, a despertar de este sueño… a prepararme para la vuelta a casa.

  7. Tie

    12 diciembre, 2010

    Gracias José María, ha sido un privilegio andar a tu lado en una parte de ese tu interesante caminar.
    Gracias.
    Tie.

  8. Miguel

    13 diciembre, 2010

    Gracias querido amigo por tu entrega a la vida y a todos los que te hemos conocido y caminado contigo un trecho de esta aventura. Gracias por la inspiración que emana de tus palabras, y gracias por ese don que has sabido canalizar hacia todos aquellos que buscan la salida y el despertar de este sueño al que llamamos vida. Gracias

  9. paco arana

    30 diciembre, 2010

    Gracias Jose María por tu ùltima ZENA.

    Probaré todas las mieles en todas la flores como la abeja.
    Comeré y masticaré en silencio y solo lo aprendido como el ciervo.
    Viviré como el león sin miedo a la muerte.
    y me permitiré ser un loco hasta que llegue el momento.

  10. Marilo

    17 enero, 2011

    Hola Jose Maria,

    me llegaron noticias de tu enfermedad, queria escribirte y ahora encuentro el momento, revisando las novedades de la Escuela.

    Me alegro que ya te despediste de esta vida, que sabiduria y que ejemplo, las cosas bien hechas hasta el final.

    Agradezco al universo que nos cruzaramos en el camino. Te agradezco a ti personalmente, tu entrega.

    Cuando llueve amor, nadie desea un paraguas.

    A mojarse pues,

    Marilo.

JOSÉ MARÍA DORIA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

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