el futuro será metafísico o no será
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El futuro será metafísico o no será

Por el 27 junio, 2011
Cada vez es más frecuente leer que la vida humana sobre la tierra peligra. Una afirmación que tras tantas alarmantes advertencias, comienza ya a no sonarnos tan inquietante. En el fondo pensamos, ¿les tocará a nuestros hijos?, ¿les dejaremos un mundo realmente peligroso?

En realidad, si alguna cualidad nos ha permitido sobrevivir a lo largo de la historia de un planeta como el nuestro, un planeta plagado de diluvios, guerras, pandemias, meteoritos impactantes, fuegos arrasadores, terremotos, y volcanes… ha sido aquella cualidad que han destacado grandes biólogos y  evolucionistas: la capacidad de adaptación y cooperación.

¿Pero por qué el rasgo más determinante de la inteligencia es el saber adaptarse al medio? En realidad los que no se adaptan no sobreviven. Por ejemplo, las membranas interdigitales de los patos permitieron a estos nadar veloces y capturar peces. Los cascos de los caballos tan sólidamente conformados, permitieron a estos correr durante años y años, huyendo del fuego. El dedo pulgar y el desarrollo del neocortex nos han dotado de capacidades creativas insospechadas. Y qué decir en el ámbito de la cooperación sobre aspectos tales como la compasión, la generosidad, la confianza y la capacidad de ponerse en el lugar del otro, junto a toda la gama de valores, virtudes y fortalezas, ¿acaso no han sido también una adaptación cooperativa a la convivencia que todavía nos permite seguir vivos?

En realidad las nuevas adaptaciones suceden rápido. Por ejemplo, las alas de un pollo no se han conformado lentamente, es decir en interminables generaciones de gallinas, célula a célula durante quinientos años… Más bien no. Las alas del pollo crecieron de repente, tal vez activadas por el insospechado salto evolutivo. En realidad, sucedía que o bien aquel animal volaba o era comido.

¿Cuál es la “adaptación” que más precisa la actual humanidad de este planeta?

Será muy osado decir, pero tal vez esta humanidad, o deviene metafísica o no existirá. La nueva adaptación llevará aparejada una nueva comprensión del sí mismo, lo que conllevará un notable desarrollo de la intuición y el reconocimiento de que somos Uno con todo. Algo que sin duda requerirá la vivencia de verdades que hoy son tal solo intelectualizadas, pero no todavía integradas. Y dada la insospechada forma de operar de la evolución, si de repente, una mañana como otra cualquiera nos despertamos “diferentes”, y sentimos que las viejas gafas multifocales de ver la vida, han dado lugar a otras holográficas, no será de extrañar.

¿Acaso si nos retrasamos en esta apertura a la percepción metafísica, y no trascendemos el actual nivel de racionalismo dialéctico, vamos a dejar de existir como especie?

Tengamos en cuenta que la mayor parte de seres que componemos esta humanidad, confiamos tan solo en la limitada herramienta de la razón, una herramienta que no conoce otra cosa que fraccionar al tiempo que deambula entre opuestos y piensa en términos de pasado, presente y futuro. Y por otra parte reconozcamos que todavía somos tan egocéntricos como narcisistas. Y aunque esto suena a inmaduro y patológico, a poco que miremos en el meollo de nuestros miedos y deseos más ocultos, confirmaremos que no tan a menudo estamos en resonancia benévola, compasiva y cooperativa con todo ser vivo. Somos egocéntricos en la raza, en la nación, en la familia, en el idioma, en el partido…  Estamos en competencia con nuestros congéneres, y todavía brotan sentimientos tan destructivos de violencia, ira, odio, envidia, celos… aspectos que derivan en sistemas cerrados de menor capacidad de supervivencia.

Nuestra dimensión instintiva sigue siendo dualista y primaria. En este momento hay más de 100 guerras en el planeta, y la calidad vibratoria de nuestros pensamientos, señala todavía una gran parte de amenaza e imposición, así como de temor y manipulación.

En realidad el ser humano es una aparición planetaria de tan solo tres millones de años en el seno de esta esfera azul, que cuenta ya con más de cinco mil cumplidos. Es posible que como especie no hagamos ninguna falta entre tantos millones de planetas y galaxias. Sin embargo, el hecho de  ser ahora capaces de plantearnos este posible devenir de autoextinción, quiere decir que también tenemos el potencial de desarrollar capacidades para adaptarnos a la nueva situación medioambiental, una situación que no solo afecta a la pura Litosfera o manifestación física, sino también de la Biosfera en donde se mueve la vida, a la Noosfera en donde aparecen nuestros pensamientos y sentimientos, y a una global y omniabarcante Teosfera como vacío cuántico y radiante de conciencia.

Nuestro siglo puede ser considerado como un “escalón frontera” ente el pasado y el futuro, un pasado marcado por el esfuerzo evolutivo de aquel despegue de la naturaleza preconsciente hacia la razón y, un futuro que señala la actualización de la lucidez y la compasión que como brisa benévola visita con mayor frecuencia a los más despiertos.

Un pasado que en su cara más bonita ha desarrollado la razón, logrando variados intentos de democracia, de reconocimiento de derechos de los menos favorecidos, y cierto nivel de respeto a la vida, pero en su cara menos presentable todavía estamos a merced de emociones y pensamientos destructivos, así como a “reacciones” de nuestra más directa herencia animal.

¿Cuál es entonces el siguiente escalón a este nivel evolutivo que gozamos y padecemos? Sin duda que la atestiguación consciente y la conexión con la Fuente que casi roza el “no dos” de la escalera de la evolución. Esa escalera que a lo largo de diversas etapas discurre de la ameba al buda. Un “no dos” como antesala y penúltimo escalón del gran Uno. Se trata de la travesía humana del Alfa al Omega, al tiempo que confirma el esforzado y a la vez privilegiado sendero de la preconsciencia a la consciencia, y de ahí a la supraconciencia.

Tal vez algo podamos hacer para sintonizar con este “Homo Amans” emergente que desea ser encarnado. Sin embargo mientras llega el despertar, tal vez convenga recordar que el desarrollo espiritual se manifiesta cada día, en un saber fluir con cierta armonía y consciencia en la sencillez de lo “Lo que hay”.

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  1. ¿Futuro? ¿Será? ¡¡Desconocido!!

    27 junio, 2011

    ¿Por qué nos preocupa el futuro?
    El futuro es Ahora.

    La estructura del ‘yo’ es producida por el pensamiento.
    Todo el sentido del ‘yo’ y de lo que el ‘yo’ está haciendo, proviene del pensamiento.
    El pensamiento es el movimiento de la experiencia, del conocimiento y de la memoria.
    Yo soy mi conciencia, puesto que si no estoy consciente, no estoy aquí.
    La conciencia incluye el pensamiento, el sentimiento, el propósito, las aspiraciones, .los recuerdos, las creencias, los dogmas, los rituales que practico.
    La conciencia está compuesta por todo lo que ha registrado: creencias, dogmas, rituales, temores, placeres, sufrimientos.
    Si todo lo registrado en la conciencia estuviera ausente, no habría conciencia.
    El pensamiento ha originado todo lo que es mi conciencia: las reacciones, las respuestas, los recuerdos.

    Esa conciencia tiene un pasado: la memoria, pero ¿tiene un futuro?
    Si tuviera un futuro, éste sería exactamente la misma cosa en movimiento, las mismas actividades, los mismos pensamientos modificados, pero el patrón se estaría repitiendo una y otra y otra vez.
    El pensamiento sólo puede repetir.
    El conocimiento es limitado y el pensamiento es limitado.
    Como el pensamiento es limitado, nuestra conciencia, que ha sido producida por el pensamiento, es limitada.
    Y como el pensamiento en sí mismo es limitado todo lo que hace es limitado.
    El pensamiento no será capaz de manejar todo lo que ocurre.
    Aunque el conocimiento sea limitado, puedo descubrir pero eso también es limitado.
    Y siempre estará lo desconocido, lo que no he descubierto.
    Lo desconocido, lo ilimitado ¡el futuro! no puede capturarlo el pensamiento.

  2. ¿Escalón? ¿Fuente? ¿No-Dos?

    29 junio, 2011

    «¿Cuál es entonces el siguiente escalón a este nivel evolutivo que gozamos y padecemos? Sin duda que la atestiguación consciente y la conexión con la Fuente que casi roza el “no dos” de la escalera de la evolución.»

    ‘Hay dualidad entre un hecho y un no-hecho.
    Un no-hecho es una mera proyección que hace la mente.
    Por ejemplo: los seres humanos somos violentos, y la no-violencia ha sido proyectada por el pensamiento.
    Otro ejemplo: todos los ideales totalitarios y los ideales democráticos son la consecuencia del pensamiento que es limitado, y esto está causando estragos en el mundo.
    La psiquis no puede ser dividida en violencia y no-violencia.
    La psiquis es lo que es.
    El ideal no es real, y el hecho sí es real.
    ¿Podemos, pues, permanecer con ‘lo que es’, no con ‘lo que debería ser’, o con ‘lo que tiene que ser’, no inventar ideales y todo eso?’

  3. Paco

    1 julio, 2011

    El planeta azul derrama por las venas
    Su conciencia de unidad a borbotones
    Avisandonos sin más contemplaciones
    Que el final de nuestra especie se acelera.

    El futuro es energía que resuena
    El pasado tiene bajas vibraciones
    El presente se nos llena de emociones
    Esperanza, comprensión , angustia y pena

    Ya no sirven las palabras como antes
    El silencio es la mejor de las respuestas
    La poesía sin embargo me libera

    La belleza del ahora en los amantes
    Que observando a los demás hacer apuestas
    Hoy disfruta de una eterna primavera

  4. jose

    2 julio, 2011

    sencillamente el yo quiero, es todo, en vez de el yo debo,

  5. Laura

    2 julio, 2011

    Me encanta ese… saber fluir en armonía cada día y con consciencia en la sencillez de lo que hay.. Como muchas veces dice Jose María: Juega la partida que te toca. Gracias¡¡

  6. Iris.224

    4 julio, 2011

    Y lo que hay… es el cielo en la tierra aquí y ahora.Cuando el Hombre sapiens evoluciona ,sólo piensa con el corazón en la mano …esto es «Ser solidario» en su entorno.
    Sólo se es Solidario ,cuando no te limitas al pensamiento y te empatizas con lo cercano; porque te sientes parte ilimitada con el resto.
    Nada puede capturar el futuro,porque no existe.
    La dualidad se desvanece cuando no te identificas con el «Uno»

  7. Andres

    4 julio, 2011

    Aqui no evoluciona nadie.Aqui todos siguen con su ceguera mental.España esta KO

  8. paco

    5 julio, 2011

    Para Andrés todo es un cuento sin futuro
    Para Andrés lo que tenemos es ceguera
    Para Andrés no hay más eterna primavera
    Para Andrés no hay esperanza y esto es duro

    Para mí lo que Andrés siente es también puro
    Admirable contrapunto al optimismo
    Que derriba a los demás y hasta si mismo
    Y quizás le hace feliz , no estoy seguro…

    Pareciera que estas gafas pesimistas
    Disfrutaran de serenidad pasiva
    Ni le acuso ni le apoyo ,quede claro .

    Respetando todos los puntos de vista
    Le observamos mientras lanza estas misivas
    Confiando encienda la luz de su faro

  9. ¿Pasado? ¿Frontera? ¿Futuro?

    10 julio, 2011

    «Nuestro siglo puede ser considerado como un “escalón frontera” ente el pasado y el futuro, un pasado marcado por el esfuerzo evolutivo de aquel despegue de la naturaleza preconsciente hacia la razón y, un futuro que señala la actualización de la lucidez y la compasión que como brisa benévola visita con mayor frecuencia a los más despiertos.»

    El pensamiento es el resultado del pasado, del ayer, y de muchos, muchos, muchos “ayeres”.
    El pensamiento es el resultado de las reacciones condicionadas, establecidas en la mente como pasado.
    La mente es el resultado del pasado.
    Todo mi proceso consciente de vivir, de pensar y de sentir tiene sus cimientos en el pasado.
    Si el pensamiento es la respuesta del pasado, el proceso del pensamiento debe cesar para que surja algo nuevo.
    Si el pensamiento es el resultado del tiempo –y lo es– para recibir las insinuaciones de lo atemporal, de algo que desconozco –del futuro–, el proceso del pensamiento debe cesar.
    Para recibir algo nuevo, lo viejo debe cesar.
    El proceso de terminar con el pensamiento no es asunto de disciplina, ni de eso que se llama “meditación”.
    Todo lo que mi mente haga para poner fin a sí misma, continúa siendo un proceso de pensamiento.

  10. ¿Evolución? ¿Ceguera? ¿KO?

    10 julio, 2011

    «Aqui no evoluciona nadie.Aqui todos siguen con su ceguera mental.España esta KO»

    ¿Por qué no puede haber felicidad, no puede haber dicha ni bienaventuranza, a no ser que haya renovación creadora?
    Esta renovación creadora no puede producirse si la mente se proyecta de continuo en el futuro, en el mañana, en el próximo segundo.
    Como la mente no cesa de hacer tal cosa, no soy creador.
    Ese sentido de “creatividad” no puede surgir si la mente se proyecta de continuo en el futuro, en el mañana.
    Por eso es importante comprender todo el proceso del pensamiento.
    Si no comprendo el proceso del pensamiento –todas sus sutilezas, sus variedades, su profundidad– no puedo llegar a «lo otro».
    Podré hablar de ello, pero tengo que dejar de pensar, aunque esto me parezca una locura.
    Para lograr esa renovación, esa lozanía, esa extraordinaria sensación de ser “lo otro”, la mente debe entenderse a sí misma.
    Por eso es importante que tenga más profunda y amplia percepción de mi propio conocimiento.

  11. Maria jesus

    16 julio, 2011

    Así lo vivo yo. En el presente esta el pasado y el futuro. Hoy revivo situaciones pasadas en mis suegros, demencias, …………. En cada momento presente todo se repite y hay evolución porque yo estoy aqui, mas preparada , mas consciente, y con fe que es vivencia y no necesita confiar. Tiempos de muchas oportunidades a nivel del ser, tiempo de compasión y paciencia. Todo sucede. Suerte a todos y mucha mucha inteligencia

JOSÉ MARÍA DORIA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

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