Observando

Lo inesperado. El teléfono de Dios.

Por el 22 noviembre, 2010

Sonó el móvil y aquella inesperada voz…
Aquella mañana, parecía como todas. No me podía imaginar lo que iba a suceder.
¿Acaso todavía pensamos que detrás de lo inesperado, tan solo hay el llamado “azar”?

No salió el avión a la hora… llegó aquel mensaje y… no conseguimos llegar a tiempo… de pronto me dijo aquella chica… me crucé con su mirada y de repente… coincidió justo en aquel momento que…  y cuántas cosas sorpresas más suelen suceder tras lo inesperado. Con el paso del tiempo, terminamos por admitir la gran sabiduría que oculta la cadena sutil de acciones que nos conducen a un destino u otro, una cadena que a veces se teje con sucesos imprevistos que escapan a nuestro supuesto control, sucesos que animan el propósito del Gran Juego.

Alguien tan peculiar como Santa Teresa osó decir que: “Tras lo inesperado se oculta Dios”. Sin duda esta guerrera de la autoindagación intuyó que la Inteligencia Universal se manifiesta con toques de inesperado “a pesar” de nuestros planes. En realidad lo que consideramos como previsible no deja de ser una fotocopia mental construida por la memoria, es decir un material conformado por clichés que se proyectan sobre un futuro nada creativo, nada creativo porque se trata de una apretada visión del devenir que a cambio de monotonía, puede aportar una efímera sensación de seguridad. Tengamos en cuenta que los seres más inseguros son los que ilusoriamente tratan de tener todo el devenir lo más atado y colonizado posible, seres que ignorando sus potenciales tienen serias dudas de disponer de recursos para hacer frente a lo que surja. Una vez más aparece el juego de las carencias producidas por el recuerdo de viejos dolores y el temor a repetirlos.

¿Sin embargo qué mejor estado de conciencia que el de la sorpresa?, ¿acaso vamos a dejar que tal maravilla sea patrimonio emocional tan solo de los niños?.  Ejercitemos nuestra “mirada de principiante” y percibamos todo como si fuera la primera vez. Soltemos los prejuicios y las suposiciones, y refresquemos nuestra percepción. Toda una invitación a recorrer la vida que nos toca en un permanente “descubrir”. En realidad el descubrir es más significativo que lo “descubierto”, y tan solo viviremos la maravilla del descubrimiento si volvemos a “ser como niños”. Algo que no significa dejar de discernir ni dejar de aplicar nuestra experiencia de la vida, sino más bien resonar con un estado de inocencia que suspende el juicio acerca de todo lo que se percibe, un estado por el que cesamos de realizar comparaciones y de criticar de forma estéril lo que simplemente ES y sucede. Algo que se logra con trabajo interior.

El sabio indio Sri Nisargadatta fue todavía más lejos cuando afirmó que: “Tan solo lo inesperado es Real”. Una reflexión que nos lleva a preguntar, ¿acaso entonces lo previsible es tan solo un sucedáneo de la realidad? Una vez más la sabiduría responde conduciéndonos suavemente hacia la vivencia del momento presente, una vivencia que asimismo nos invita a evitar la anticipación y la expectativa. ¿Precisaremos del regalo de la comprensión para lograr abrazar el creativo abismo del presente continuo? Parece evidente que el momento presente es la llave que abre todas las puertas, incluidas las que hacen referencia a vivirnos surfeando por entre los pliegues del sostenido descubrir, ¿hay mejor forma de vivir que mantenernos enfocados en la atención creativa del ahora?

¿Qué nos pasará en las próximas 3 horas?, ¿quién puede asegurar que no nos va a suceder algo significativo? Atención, abramos la puerta de lo insospechado y dejemos espacio en el alma para que “pase un ángel”, un ángel blanco o negro que, al igual que el amor y el odio, son casi lo mismo y laboran por nuestro sostenido expandir. Convendrá dejar espacio en el corazón para que de pronto se nos ocurra aquello que una vez más puede cambiar nuestra vida. Vivamos abiertos a que de pronto suceda justo eso que meses o años atrás anhelamos, y que ya habíamos olvidado como posible. ¿Quién es capaz de evitar la insólita llegada de lo Nuevo?

Tomemos consciencia de que tan solo es la mente racional con sus consabidas protecciones la que se resigna, la que se niega, la que se torna escleróticamente escéptica y se aferra a lo conocido, la que trata de agarrotar el devenir. En realidad, viendo el panorama emocional de las grandes urbes en las que habitan gentes apretadas que han dejado de descubrir, soñar y sorprenderse, uno se pregunta, ¿acaso esta actitud de escepticismo y cerrazón, tan presente en esta sociedad pragmática, no es un virus que algún perverso hacker ha logrado colar en la mente humana?, ¿dónde se encuentra la tan creativa espontaneidad?

Pues bien, dado que en la naturaleza todo veneno tiene su antídoto, convendría crear un antivirus para descongelar el sistema vital de la desesperanza. Y en este sentido, el mejor que conozco es un corto mantram que merece la pena pronunciar varias veces al día. Se trata de hacerlo presente en todo momento y lugar hasta instalarlo, por ejemplo, puede programarse en la pantalla del móvil, en la del ordenador o con un imán en el frigorífico… En realidad es un antivirus muy barato que ahora tengo el gusto de pasarte en tres inolvidables palabras»:

«Todo es posible».

¿Acaso existe mejor oración que estar abiertos a que lo imprevisto suceda?

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0 Comentarios
  1. Miren

    22 noviembre, 2010

    Hace poco leí en un blog lo siguiente:

    «Los deseos genuinos poseen una fuerza extraordinaria que se convierten en imanes en la realidad, y tienen la propiedad de atraer sucesos que favorecen su realización. Estamos acostumbrados a esperar que ocurra siempre lo más probable y no nos atrevemos a pensar en lo imposible.

    La semilla de una coincidencia nace en el seno de una necesidad del alma. Esa extraordinaria fuerza inmaterial se convierte en una intención en el mundo real de los significados; y si logramos no estar pendiente de los resultados el poder organizador de la naturaleza realizará el milagro.

    Así es como el significado de la coincidencia resuelve armoniosamente la inquietud humana individual más profunda y a la vez le señala un nuevo camino.

    El Universo está en constante evolución y puede detectar la fuerza del alma y guiarla hacia la realización de su propósito, en armonía con el propósito universal.

    El Ego es la única barrera que impide el maravilloso mecanismo de los milagros, porque existe una condición indispensable para la ocurrencia de una coincidencia significativa: la entrega, la rendición, la aceptación de lo que es».

  2. maite

    22 noviembre, 2010

    Que verdad es, TODO ES POSIBLE cuando somos capaces de instalarnos comodamente en la aceptación de LO QUE ES.
    Gracias Jose María, gracias Mirem.

  3. PazzaP

    22 noviembre, 2010

    Todo es posible, pero… hagamos todo lo que esté en nuestra mano para que lo sea. Amén.

  4. ruth

    25 noviembre, 2010

    Si nos dejamos guiar por la intuición y el corazón, nuestro destino se vuelve mágico y una serie de acontecimientos inesperados nos lleban al sentido de nuestra existencia, para ello hay que ver las maravillas de el presente los detalles más insignificantes y ver toda la vida a nuestro alrededor pero también adelantarnos al futuro y ser capaes de soñar y de perseguir nuestros sueños, aunque solo se cumplan algunos.Me paso la vida soñando y me encanta.

  5. ESTRELLA

    27 noviembre, 2010

    Aferrarse a los sueños ¿no es volver la espalda a ese milagro de lo «inesperado»?
    Me gusta tener presente la frase «TODO ES POSIBLE», tengo FÉ en ello, por eso creo mis propios sueños. Pero empiezo a ver cierta dependencia a ellos y me resultan a veces dolorosos.
    ¿cómo abrirse a que lo imprevisto suceda si tenemos la vista fija en un ideal?
    Francamente, empiezo a pensar que soñar no merece la pena.
    Un saludo a todos

  6. ¿Lo Inesperado?

    6 febrero, 2011

    [Alguien tan peculiar como Santa Teresa osó decir que: “Tras lo inesperado se oculta Dios”]

    En primer lugar Dios es un Concepto Mental que tiene tantas formas y tantas definiciones como mentes piensan en él. Dios es un Concepto Mental con el que se ños ha enseñado a evitar la Incertidumbre que nos asola y el Miedo que nos acorrala. Pero en realidad es un Cocepto Mental que no resuelve nada, que nos mantiene en una Mentira de la que muchos Papas, Sacerdotes, Maestros y Gurús viven atemorizando a sus Discipulos a los que esquilman y saquean.

    Y en segundo lugat todo lo que ocurre es Inesperado. Si lo esperamos es porque proyectamos el pasado en el futuro. «Mañana el avión saldrá a su hora» es una proyección mental para evitar el miedo a la incertidumbre. No soportamos no saber qué puede ocurrir y tenemos la necesidad de imaginarlo. Pero en realidad el que el avión salga a su hora o a otra es lo Inesperado. Y si tuvieramos esa conciencia de que nada es como mi mente proyecta que tiene que ocurrir, sabríamos que lo Inesperado es lo que ocurre siempre y lo Esperado es lo que no ocurre nunca… aunque a veces lo Inesperado coincide con lo Esperado.

    Pero además el que la mente para evadirse de la incertidumbre elabora un futuro Esperado, conduce a la conciencia a un total adormecimiento que sólo es capaz de despertar cuando la certidumbre se desvanece… algo que no ocurriría nunca si estuvieramos siempre atentos a ver qué es lo que ocurre en el instante siguiente.

    ¿Cuántos instantes maravillosos nos perdemos por creer que lo que está ocurriendo era lo Esperado? Ningún amanecer, ninguna puesta de Sol son iguales, son lo Esperado… Y como esto que es tan evidente lo es todo: como se comporta mi amante, con quien me cruzo por la calle, lo que ese programa de televisión muestra…

    Coclusión: Si Dios es un Concepto Mental y lo Esperado no ocurre nunca, este artículo no tiene ningún interés…

JOSÉ MARÍA DORIA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

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