Observando

Me fascina… me asquea

Por el 14 febrero, 2011

¿Por qué sentimos fascinación hacia una persona que de pronto nos enamora?
Y el caso contrario, ¿qué es lo que tiene ese ser que con tan solo mirarlo, se nos atraganta?
¿Qué subyace tras la fascinación o aversión que nos toca en esa aparente lotería psicológica?

Comencemos por reconocer que nuestra personalidad nuclear tiene una gran riqueza de personajes o máscaras. Se trata de papeles que representamos en situaciones cotidianas y que a su vez, nos enriquecen de diversidad psicológica. Personajes internos, tanto masculinos como femeninos que encarnan en papeles, por ejemplo masculinos, como el de rebelde, el complaciente, el guerrero, el artista, el niño, el padre, el creador, el perfeccionista, el amante, el seductor, el controlador, el aventurero, el racional, el sabio, el loco, el mago, el crítico…

Lo más curioso de todo esto es que tales subpersonalidades están formadas por pares de opuestos, es decir que no existe la una, sin su correspondiente contraria. Por ejemplo, no existe la parte científica sin su polar la artística, ni la parte complaciente sin la consiguiente rebelde. No hay racional sin emocional, ni existe controlador sin confiado… Son personajes conformados en pares de opuestos que bailan en el seno de una personalidad que cuanto más consciente se hace de sí misma, más rica y madura resulta.

Pero atención, sucede a menudo que en este escenario psicológico, una de las dos partes de tales opuestos, se desarrolla de forma tan acusada que anula a su contraria, contraria que bloqueándose y sumergiéndose, ni se desarrolla ni se expresa.

Y a partir de este punto, surge el preguntarnos, ¿por qué de pronto nos sentimos fascinados por alguien que nos “enchuta” de idealización y euforia?

Para comprender esto tendremos que mirar qué es aquello que nos atrae locamente de ese otro, y no tardaremos en comprobar que se trata de esa propia subpersonalidad sumergida que quiere salir a la consciencia. Y para ello, se “proyecta” en el otro que vive ahí afuera. Una parte anulada que no hace otra cosa que buscar desesperada su reflejo, al tiempo que desencadena fascinación hacia la otra persona. Cuando esto sucede, y por fin nos cruzamos con alguien que sobradamente la expresa, brota una irresistible atracción que responde a la necesidad de completar el cuadro psicológico de la propia persona.

En realidad, es bastante frecuente observar cómo en matrimonios tradicionales, los roles que cada cual representa, están totalmente consolidados. Puede decirse que cada uno de los dos ha anulado en su propio interior aquel rol que el otro prioritariamente domina y expresa. Por ejemplo, veamos el caso de un marido que se expresa de forma acusadamente racional, masculina y controladora, sin rastro de su parte femenina en la expresión cotidiana, es decir de su parte emocional, afectiva e intuitiva, aspectos que desde su diario quehacer “delega” en su mujer, proclamando afortunado complemento, al tiempo que algo dentro se frustra y bloquea

¿Acaso esto no recuerda a un ave que tiene un ala mucho más desarrollada que otra?,

¿Qué suele sucede?

Este tipo de relaciones de pareja responde al principio de pendiente de “complementariedad”, algo así como decir que un cojo de la pierna izquierda, busca a una coja de la derecha, para así ir por la vida pudiendo decir ¡Qué bien funcionamos juntos!

Terrible realidad que da lugar a uniones basada en la carencia, uniones de pareja que nacen desde un trasfondo de necesidad de la otra persona. Y esto tal vez sucede porque este otro posee esa forma de ser y hacer que por lo visto, nunca se desarrolla en la propia esfera. La dependencia que tantos conflictos de convivencia acarrea, si bien es normal en un niño con respecto a la madre, cuando se da entre adultos, es una manifestación de áreas no maduradas.

En realidad, la dependencia es un nivel de deficiencia en el que la mayor parte de los que viven esclavizados por ella, utilizan expresiones como “Cuánto te quiero, no puedo vivir sin ti”, o bien: “Me quiere tanto que no puede vivir sin mí”, expresiones que son ingenuamente consideradas como signos de amor, y no precisamente como ignorancia y carencia.

De la misma forma que un ave precisa de dos alas para volar, nuestro desarrollo como seres maduros precisa del cultivo de nuestras dos grandes áreas: la racional y la afectiva. Tratemos de desarrollar nuestra ala más corta, aquella que no se expresa por más intensa y rica que ésta se manifieste en nuestra pareja. Sucederá que una vez desarrollada, lograremos bailar entre ambas, para finalmente integrar, y más tarde, dar lugar a una síntesis creadora.

Observa a tu amiga íntima, a tu socio, o a tu hermana. Observa a tu pareja atravesando las apariencias. Pronto sentirás cómo el reflejo del espejo que ellos hacen de tu persona, señala el trabajo interior que toca en la evolución de tu etapa próxima.

Si apostamos por el crecimiento como medicina de todos los males que nos aquejan, tarde o temprano, tocará enfrentar aquello que de alguna manera soslayaste pensando que era competencia de cada mamá o papá que la vida temporalmente te regalaba.

¿Fascinación?, ¿aversión?,

Ecuanimidad desde la consciencia.

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0 Comentarios
  1. ¿Papeles Que Nos Enriquecen?

    15 febrero, 2011

    En el artículo leemos: «Comencemos por reconocer que nuestra personalidad nuclear tiene una gran riqueza de personajes o máscaras. Se trata de papeles que representamos en situaciones cotidianas y que a su vez, nos enriquecen de diversidad psicológica»

    E. Tolle escribe el el capitulo «Representar Papeles: Las Múltiples Caras Del Ego» de su libro «Un Nuevo Mundo Ahora» lo siguiente:

    «Por lo general la gente es inconsciente de los papeles que representa. Ellos SON esos papeles.» […] «CUANDO REPRESENTAMOS PAPELES, ESTAMOS INCONSCIENTES.»

    Por lo tanto no es, según Tolle, algo que nos enriquece de diversidad psicológica sino una constatación de que estamos inconscientes y, por lo tanto, muy lejos de la Presencia Consciente que es lo que realmente Somos. De nuevo el ego nos tiene entre sus garras…

    Tolle añade: «Cuando estás completamente identificado con un papel, confundes una pauta de conducta con lo que eres, y te tomas a ti mismo muy en serio. Además, asignas automáticamente papeles a los otros, de acuerdo con el tuyo.»

    Y explica como en las primeras etapas de las relaciones sentimentales representamos papeles para atraer y retener a la otra persona… pero, como representar papeles es muy duro, pronto los personajes se desvanecen y aparece el ego bruto de la esa otra persona. Y por esto, una persona que en las primeras etapas del romance «me fascinaba» porque ese era el papel que mi ego le había asignado… en las etapas finales «me asquea» porque ya no se ajusta al modelo mental que yo había desarrolado para el/ella.

    Tolle indica: «Lo que se suele llamar «enamorarse» es, en la mayoría de los casos, una intensificación del deseo y la necesidad del ego.» Por eso, mientras la otra perona cubra mis deseos y atienda las necesidades que demanda mi ego, sera «fascinante» pero como deje de atender esas demandas, se trasformará en «aborrecible».

    Y podemos terminar con esta frase: «Nada de esto tiene que ver con el verdadero amor, que no incluye ningún tipo de deseo.»

  2. Beatríz.

    16 febrero, 2011

    Es un hecho que lo de la media naranja no funciona, que si no nos compartimos como enteras , estaremos siempre cojos, dependientes. Sentiremos lo incompleto en nuestra vida.
    El espejo lo tenemos constantemente, con amigas, hermanas,compañeras…..y si prestamos Atención ,sí ,nos damos cuenta del camino señalado…….que toca ahora transformar, desarrollar…..que maravilla el poder del Darse cuenta.
    Todo se anuncia de forma sencilla, con la observación de lo que nos deslumbra del prójimo.

    Cambio, Superación, Entrega, a lo que tu Ser reclama.

    GRACIAS por compartir.

  3. paco

    17 febrero, 2011

    cointerdependencia
    Gracias a todos…y a Tolle también:)

  4. Fran Rosmarino

    19 febrero, 2011

    Quién eres y Qué haces aquí.

    Hay gente que busca sin ganas de encontrar. Personas que pasan el tiempo haciendo cursos, leyendo todo lo que se publica, asistiendo a numerosas charlas… pero nunca llegan a implicarse de verdad en un trabajo que requiera un compromiso. Es una manera como otra cualquiera de perder el tiempo.

    Buscar no sólo es correcto sino que es un primer paso, indispensable, para toda persona que desee crecer.

    Pero una vez has encontrado un camino que resuena en tu corazón como algo auténtico y apropiado para ti, es obligado que te impliques en él de forma activa.

    Las personas que fingen buscar sin deseos de encontrar están demasiado apegadas a la comodidad o a las dificultades de su vida ordinaria. No se atreven a modificarla aunque les parezca desagradable. Utilizan la idea de ser buscadores como coartada y justificación para ir picoteando de libro en libro, de charla en charla, de cursillo en cursillo…

    Buscan para pasar el rato, porque está de moda; pero esto no lleva a ninguna parte; en el fondo es una actitud deshonesta consigo mismos.

    Por tanto, una vez que has encontrado un camino que te parece lógico y auténtico, debes recorrerlo. Has de dedicarle tiempo, ganas, esfuerzo, trabajo. Si existe una demanda real, la tarea será gozosa; pero este gozo no te eximirá de dedicarle tiempo y empeño.

    Si mientras lees estas líneas te parece que no tienes tiempo o no sientes la demanda suficiente para implicarte en un trabajo de autorrealización, no es preciso que continúes: sin tiempo no se puede hacer trabajo alguno, y sin trabajo no hay resultados. Es así.

    No te engañes: acepta que tienes otras prioridades: éxito profesional, estudios, obligaciones…

    Seguro que te hiciste esta pregunta en tu infancia o en tu adolescencia. Después, dejaste de pensar en “estas cosas”, porque tuviste que esforzarte en atender las obligaciones que el entorno te imponía e intentar alcanzar unos objetivos que harían de ti un hombre o una mujer “de provecho”.

    Pero ahora ya has cumplido estas obligaciones de una manera bastante satisfactoria; y seguramente has conseguido algunos de estos objetivos. O sea que es el momento de detenerte a observar si todo esto que has hecho y has conseguido responde aquel interrogante.

    Si todavía no tienes claro qué sentido tiene tu existencia y qué estás haciendo en este mundo, es hora de volverte a plantear la pregunta.

    Aunque ahora no puedes conformarte con cualquier respuesta; ahora debes encontrarla por ti mismo, de una manera personal. ¿Qué somos? ¿Cuál es nuestra naturaleza esencial? ¿Qué estamos haciendo en este mundo? Este es el objetivo de este trabajo: descubrir conscientemente qué somos para poder vivir de acuerdo con esto que somos.

    Esta investigación te llevará a la evidencia de que somos inteligencia, amor y energía: capacidad de ver, capacidad de amar y capacidad de hacer. Y que sólo somos esto; nada más y nada menos!

  5. ¿Qué sentido tiene la vida?

    22 febrero, 2011

    «¿Por qué me pedís que os diga cuál es el sentido de la vida, el objeto de la vida?
    ¿Qué entendemos por vida?
    ¿Tiene la vida un sentido, un objeto?
    ¿ACASO EL VIVIR NO ES EN SÍ SU PROPIO OBJETO, SU PROPIO SENTIDO?
    ¿Por qué queremos más?
    Como estamos tan descontentos de nuestra vida, como ella es tan vacía, tan inarmónica, tan monótona ‑hacer la misma cosa una y otra vez-, deseamos algo más, algo que esté más allá de lo que hacemos.
    Puesto que nuestra vida diaria es tan hueca, tan insípida, tan sin sentido, tan aburrida, tan intolerablemente estúpida, decimos que la vida debe tener un sentido más amplio.

    No hay duda de que un hombre cuya vida es muy rica, UN HOMBRE QUE VE LAS COSAS COMO SON Y ESTÁ CONTENTO CON LO QUE TIENE, NO ESTÁ CONFUSO; él tiene claridad, y por tanto, no pregunta cuál es el objeto de la vida.
    PARA ÉL, EL MISMO HECHO DE VIVIR ES EL COMIENZO Y EL FIN.

    NUESTRA DIFICULTAD ES QUE SIENDO VACÍA NUESTRA VIDA, DESEAMOS HALLARLE UN OBJETO Y LUCHAR POR ÉL.»

    ¿Por qué es tan vacía nuestra vida?
    ¿Por qué somos tan solitarios, tan frustrados?

    PORQUE JAMÁS HEMOS MIRADO DENTRO DE NOSOTROS MISMOS Y NOS HEMOS COMPRENDIDO A NOSTROS MISMOS.

    Nunca admitimos que esta vida es todo lo que conocemos, y que por lo tanto debiera ser comprendida plena y completamente.

    PREFERIMOS HUIR DE NOSOTROS MISMOS, Y ES POR ESO QUE ¡¡¡BUSCAMOS!!! EL OBJETODE LA VIDA LEJOS DE LA VIDA.

  6. ¿Qué sentido tiene la vida?

    22 febrero, 2011

    El parrafo anterior es de J. Krishnamurti, en su libro Libertad Primera y Última, cap. 36. El Sentido de la Vida

  7. ¿Quién Eres? ¿Qué haces aquí?

    22 febrero, 2011

    Soy «yo» y comparto ideas y textos que surgen mientras «camino».
    ¿Hay gente que busca sin ganas de encontrar? ¿No encontramos en la búsqueda sólo aquello que proyectamos? Si el observador unfluye en lo observado ¿el buscador influye en lo buscado? Si ¿encuentro? lo que ¿busco? sólo puedo identificar algo que ya estaba instalado en la memoria, en la mente, en el tiempo… Nada nuevo. Lo mismo que nos ha mantenido hundidos en el sámsara siglos y siglos…
    ¿Personas que… nunca llegan a implicarse…en un trabajo que requiera un compromiso? ¿Cuántos «¡presuntos implicados!» han destruido y siguen destruyendo a los que en ellos confían? «La verdad es una tierra sin caminos» y cada ser humano tiene que alcanzar su propio descubrimiento. ¡Nadie puede juzgar a nadie! ¡Cada persona hace o está haciendo lo que su libertad le exige! ¡Lo que para uno es pérdida de tiempo para otro es tiempo muy valioso! ¡Nadie puede saber en qué nivel de conciencia o inconsciencia está cada ser humano!
    ¿Buscar… es un primer paso… para toda persona que desee crecer? ¿Quién se atribuye el papel de arbitro de crecimientos y decrecimientos? ¿Cuántos «¡presuntos crecedores!» se han destruido y han destruido a lo que creyeron en su falso crecimiento? ¿Cuanta violencia, destrucción, guerras y muerte han generado estos «¿presuntos crecedores!» y sus seguidores?
    ¿… un camino que resuena en tu corazón? Si resuena es porque ya estaba ahí, era material viejo, caduco, corrompido, inservivble. La Verdad es lo Desconocido y lo que resuena en el corazón es lo Conocido y con lo Conocido no se puede descubrir lo Desconocido.
    Cuando los ciegos pretendieron describir al elefante (Lo Desconocido) cada uno lo asoció a algo que conocía, a algo que ya había en su memoria.
    El resto me parecen juicios de valor del EGO de Fran Rosmarino sobre personas que desconoce y que, al parecer, no se ajustan a su modelo de lo que «debemos ser» y «debemos hacer» porque, al parecer, eso es lo que «resuena en su corazón», algo obsoleto y caduco que habría que descubrir si a él le ha liberado de sus sufrimientos o sólo son formas de escapar y evadirse de la sensación de vacío y sinsentido con lo que no sabe qué hacer…
    E. Kübler-Ross predicaba a los moribundos que se encontraban tetrapléjicos que «como habían dado mucho en sus vidas ahora les tocaba recibir». Cuando ella se encontró gravemente impedida en su lecho de muerte demostró que aquello que habia dicho a otros era falso, mentira porque a ella no le servía…
    Buscar fuera algo con lo que llenar el vacío que se vive dentro es una forma muy facil de vivir alucinado y acabar en la locura… al tiempo que se puede hacer un daño irreversible en discipulos y seguidores…

  8. MACA

    3 marzo, 2011

    Creo que es un paso importante dibujarse o proyectar dentro de nosotros mismos una especie de ensueño o ideal adaptable a nuestra forma de vivir. Sin embargo lo vedaderamente importante es creer en ello, convencidamente, ignorante de que realmente es un engaño como otro cualquiera, de ahí que cada persona deba encontrar el suyo propio. Escuchar y conocer de los demás, nos acerca a nuestras propias ansias.

JOSÉ MARÍA DORIA

Presidente-Fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

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